En el ritual invocamos y invitamos ayuda de los espíritus de los elementos relevantes a la persona o grupo para que aporten su sabiduría, dando sentido a tu situación actual. Estamos guiados por estos elementos y espíritus hacia la sanación natural.

Cuando se empieza a ordenar todo este macrocosmos se va ordenando también el pequeño microcosmos de cada uno, y eso se va expandiendo a otras áreas de nuestra vida, como una gotita de agua se expande en círculos cuando cae sobre un lago. A partir de la rueda, descubrimos más opciones de comportamiento que las que nos resultan habituales y con las que estamos identificados.

El espacio interior y el espacio exterior vibran en una misma frecuencia, hay un ir y venir de dentro a fuera y de fuera a dentro, que se va sintonizando armónicamente. Todo forma parte de un todo y ese todo es sólo uno, girando y moviéndose al mismo son. Una gran red danzando de manera misteriosa y vibrante en la que todo está conectado, se es uno y a la vez se es todo.


Preparación para la Rueda

Venir dispuestos a abrirte y entregarte a lo que vives, a la aceptación y a la transformación. Dispuestos también a entrar en el proceso de las otras personas - somos todas uno - tu transformación es mi transformación.... me entrego a mi transformación para ayudar a todas.
Traigan: una mantita, objetos simbólicos de tu vida, luchas y transformación (fotos de ti y familia, símbolos de tus relaciones, creencias, emociones, cuerpo, ...), bloque de notas y voli, comida y bebida para compartir (con tu propio plato, vaso, tenedor)